TENDENCIA

La construcción en seco gana terreno en las casas particulares pese a la tradición del ladrillo, gana cada vez más adeptos

Cambiar el paradigma cultural de construir con paredes de ladrillo llevará varios años más al igual que modificar el concepto de que levantar una casa mediante construcción en seco es sinónimo de no contar con recursos para hacerlo de otro modo.

Pero siempre están los que van a la vanguardia y se aventuran a lo nuevo, incluso antes de que el mercado o la legislación tengan las respuestas necesarias. Lo cierto es que los sistemas de construcción en seco permiten acercar la vieja aspiración de la casa propia y además con notables ahorros que pueden alcanzar hasta un 25 por ciento del valor de la casa.

CAMBIO DE TENDENCIA

Aunque la vivienda de ladrillos en el imaginario colectivo no cambió su aspecto, cada vez son más los que se animan a romper con la tradición para optar por construir “en seco”. En otros casos se opta por un mix, construyendo paredes de ladrillo tradicional como contorno y subdividiendo interiores con placas de yeso.

Una casa construida totalmente en seco consta de vigas metálicas de acero galvanizado, paredes armadas con placas cementicias por fuera, lana de vidrio como aislante y placa de yeso por dentro. Esta técnica, conocida como Steel Framing (construcción sobre esqueleto de acero galvanizado) que nació en Estados Unidos hace varias décadas, se ha expandido en Argentina en los últimos años acompañando el auge de la construcción. Este tipo de obras aun no son tan comunes pero en algunos barrios privados ya se marca la tendencia, que encararon sus obras civiles con este sistema. Además es una alternativa cada vez más utilizada para las casas de veraneo, porque en menos de seis meses la construcción es habitable.

El uso de yeso en la construcción es lo más frecuente y expandido en Estados Unidos y Canadá, tanto para uso comercial en hoteles, oficinas y comercios como en mansiones millonarias. Es decir, allá es regla mientras que por aquí este sistema de construcción es todavía una excepción.

En el mercado nacional comenzó a utilizarse en el nuevo siglo, con el desarrollo de grandes proyectos como los shoppings y complejos hoteleros; la tendencia se expandió además a locales comerciales, oficinas y luego a la vivienda.

 

Quienes se dedican a este sistema aseguran que la gran ventaja que aporta es la rapidez de todo el proceso, ya que reducen en un 40 por ciento los tiempos de la obra en relación a la construcción con mezcla. De allí, que también se produce un ahorro monetario que puede alcanzar un 25%.

Además de la celeridad en la construcción, otro diferencial hace al gasto de energía. Cada placa, fabricada con poliuretano expandido y OSV está armada para facilitar la aislación acústica y la conservación del calor. También se destaca que la obra en yeso es más limpia, no desperdicia materia prima y no requiere de maquinaria pesada.

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